En la pequeña localidad de Hawkins Hollow, tres amigos que comparten la misma fecha de nacimiento se adentran en los bosques para pasar una noche de acampada antes de cumplir los diez años. Pero la noche de celebración preadolescente se convierte en una noche de terror cuando su juramento de hermanos de sangre desata una maldición de trescientos años de antigüedad. Veintiún años más tarde, Fox O’Dell y sus amigos han visto como, cada siete años, su ciudad es asolada por una plaga durante una semana de sucesos de inexplicable maldad. Con el tiempo jugando en su contra, alguien se ha tomado cierto interés en el folclore de la ciudad. Layla Darnell, gerente de una boutique de Nueva York, se ve atraída hasta Hawkins Hollow por motivos que no es capaz de explicar, pero los recientes ataques contra su vida dejan claro que se trata de algo personal. Y pese a que Fox intenta mantener una distancia profesional, su interés por Layla también se ha convertido en algo personal.
El Bosque de Hollow es el segundo libro de la trilogía Signo del Siete. Sinceramente, es bastante parecido al primero, tiene el mismo ritmo ligero, pero la historia no avanza demasiado. Se realizan algunos descubrimientos, se investiga el pasado... pero al igual que en Hermanos de sangre, la emoción se encuentra en las últimas páginas, así que mi opinión no ha cambiado mucho.
En los personajes si es más notable una evolución, en sus caracteres y en sus personalidades; se definen más como personas, van más allá de las típicas chicas neoyorquinas y los amigos inseparables a los que les gusta beber cerveza juntos. Los seis personajes principales son los tres hombres (Cal, Fox y Gage) y las tres mujeres (Quinn, Layla y Cybil), asi que cabe destacar que el primer libro era desde la perspectiva de Cal y Quinn, el segundo de Fox y Layla, asi que lo más lógico es que el tercero, La Piedra Pagana, sea desde la perspectiva de Gage y Cybil. Sin nada más que decir, me despido.

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